¿Has visto el viento venir y arrastrar todo a su paso? Tronco, hojas, objetos, basura … Tal cual sucede cuando dejamos pasar el tiempo sin ningún fin, resultando un torbellino de incertidumbres y obras inconclusas. Ahí es donde la voluntad juega un papel clave para ser efectivos.

Por allí dicen que el tiempo lo cura todo, pero no es así. El tiempo es el medio para que fluyan las actitudes que hemos decidido asumir y decidir.

Quien lo cura todo, es la voluntad.

Te invito a observar con intención tu primer pensamiento en las mañanas. Así te darás cuenta cómo, dicho pensamiento, le daré dirección a sentir o temperatura emocional durante el día. Pero, ¿qué tan difíciles somos de este hecho?

Llevar el día condicionado a una temperatura emocional depende de la voluntad, bien sea para reemplazar las emociones negativas o para potenciar nuestra fuerza hasta alcanzar los resultados que queremos.

En este punto, quiero mencionar cinco tipos de voluntad que llevan un ritmo un tiempo bien vivido.

  1. La voluntad propia. Es esa que se nutre de un espíritu amable, alegre y que manifiesta el querer en el hacer.
  2. La voluntad que recuerda. Esta ordenada, prioriza y trabaja para alcanzar metas.
  3. La voluntad que conecta con un fin. Es ideal para descarta lo que no es útil ni suma al propósito.
  4. La voluntad que discierne. Esa que se mantiene atenta, prudente y configurado lo que le perjudica.
  5. La voluntad que persiste en la fe. Es la que establece planos pese a lo contrario de las circunstancias y no abandona lo que le pertenece.

El tiempo se purifica con la voluntad. Así es como la vida toma sentido, rumbo y un propósito claro.

Cada vez que ríes de alegría, trabajas de buena gana, entregas sin condición, perdonas con el corazón, agradecimientos y respiraciones, disfrutas y vives; ese es el verdadero tiempo que transcurre. Lo contrario a ello implica un estancamiento.

Ahora bien, la voluntad es mucho más que un bonito deseo o declaración en la que suelta un “¡sí !, estoy dispuesta”. Esta tiene que ver más con una acción de libertad; mientras que tantos querer y no querer, con actitud indecisa, se asocia más con la falta de libertad.

La libertad es el fruto de la verdad en nuestras vidas.

Esa verdad siempre nos mantendrá a salvo de pensamientos que contaminan, por lo que la voluntad dependerá siempre de un buen comienzo, de un pensamiento.

Ahora, medita en esto: ¿cuál es ese primer pensamiento que tienes al despertar ?, ¿qué está guiando hacia un propósito definido?

Todo lo que pretendas alcanzar en esta vida es cuestión de voluntad.

Hoy te invito a darle un sentido a tu tiempo, vivir la realidad conectada a la intención, una carga de fe ya aliarte a esa paz que hace fluir todas las cosas hasta llevarlas a su mejor término.

¡Hagamos todas las cosas con buena voluntad!

# MujerInspírate

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