¡Qué divina expresión! Sí, decir y escuchar un «te quiero» es delicioso cuando el amor se expresa envuelto en verdad.

En los últimos años, algunas personas evitan a toda costa esta expresión del amor en el afán de no mostrarse vulnerables, de allí que –con actitud rígida– a muchos les cueste decirlo. Asimismo, otros tantos la divulgan como algo superficial.

Son miles las publicaciones con frases que nos dan el ejemplo de cómo expresar un «te quiero». Se trata de contenido que inspira y de los más favoritos en la web. Esto nos hace comprender que necesitamos amor y que es propio del ser humano el amar y ser amado; es decir, la necesidad de una fiel correspondencia que nos llene de vitalidad.

Ahora, decir «te quiero» y que –él o ella– lo crea dependerá más de la coherencia en la vida que llevas, de una emoción clara y de cada acción que no se presta a confusiones.

Sentir que quieres a alguien es una fuerza que motiva, abriga y no asusta. Medir este sentimiento es algo imposible ya que cuando el alma habita en la luz, contiene al amor y solo la propia persona puede saber la profundidad del mismo; esto explica la sensación que nos invade cuando conocemos al amor verdadero.

Debes entender que por más que uses metáforas para intentar que la otra persona entienda la dimensión del amor que sientes, no sabrán cuánto les amas. ¿Lo verán?, ¡sí! ¿Lo recibirán?, ¡también!, pero sólo tu corazón sabrá el espacio que ocupa esa persona amada. Fíjate que me refiero a espacio y no a peso porque el amor solo pesa cuando es fingido, convirtiéndose así en una carga emocional.

Con base en esto, es bueno que reflexiones en aquellos «te quiero» que se difuminaron a la sombra de un «me traicionó», «me abandonó», «me mintió» y ¡pare de contar!

Ahora bien, ten en cuenta que cada quien tiene un lenguaje propio para interpretar una expresión de amor. Antes de descifrar el lenguaje de quien lo recibe, intenta descubrir las intenciones de quién lo expresa; de esta manera podrás saber la calidad de ese «te quiero» y si eres tú quien lo dice, te ayudará a ser consciente de cuán genuino o superficial es eso que sientes por alguien.

Las razones más comunes detrás de un «te quiero» son las siguientes:

  • Gustas físicamente de esa persona.
  • Te identificas con su personalidad.
  • Estás realmente enamorada.
  • Lo admiras.
  • Son parientes y le tienes afecto.
  • Lo consideras un amigo(a) genuino(a) e incondicional.
  • Te parece tan genial que usas tu espontaneidad en un «te quiero» para que sepa que amas su grandiosa manera de ser.
  • Es tu pareja y el amor de tu vida.
  • Es “cliché” para ti decirlo.
  • Lo dices por conveniencia o para agradar.

Ubica en cada mención la intención de los «te quiero» que das y fíjate si se trata de un hábito que usas con mucha o acostumbrada frecuencia, ya que todo hábito nace de una necesidad y toda necesidad requiere ser satisfecha.

Ahora te pregunto, ¿necesitas decir «te quiero» o escucharlo de continuo? Si es así, entonces exprésate con responsabilidad, ya que no se trata solo de placer y métele la lupa a los «te quiero» que recibes para develar si es genuina la expresión.

Cuidémonos de esas actitudes engañosas que la sociedad oferta a la entrada del día para simular una expresión tan influyente para el alma y practiquemos el amor sin fingimiento.

«El amor sea sin hipocresía; aborreciendo lo malo, aferrándose a lo bueno». Romanos 12:9.

#MujerInspírate

¿Que Opinas?

Comentarios