Hace poco veía un documental sobre el gran impacto negativo que ha tenido el calentamiento global sobre los ecosistemas marinos. Me pareció tan triste, alarmante y aterrador que solo pensé: “ok, el humano es el único ser viviente que destruye su entorno de vida y, de paso, documenta el camino hacia su propia destrucción”. Sé que es una afirmación chocante y no puedo negar la frustración que encierra porque, a consciencia, ¿cómo es posible que seamos tan indolentes con el único hogar que Dios nos dio?

Disfruto tanto de la naturaleza que no puedo sentir más que responsabilidad. A raíz de esto, meditaba en cómo mi vida ha cambiado con el pasar de los años… Ahora vivo de forma consciente y es algo que deseo seguir cultivando. Por eso, hoy quiero compartir contigo algunos consejos para que, poco a poco, empieces a llevar un estilo de vida más sostenible y eco-friendly (amigable) con el medio ambiente.

Según la web ecointeligencia.com, “un estilo de vida sostenible va mucho más allá de lo relativo a un modelo de consumo sostenible. Forma parte de una identidad que elegimos y decidimos”.

Se trata de un concepto social y transformador “cuyo fin es ayudarnos a ser y vivir mejor, de una manera responsable con la sociedad y con las generaciones futuras”, agrega.

En este punto, te pregunto: ¿estás dispuesta a adaptar tu estilo de vida por un bien común que incluye a tus generaciones futuras? Al hacerlo, no solo estarás aportando tu granito de arena, sino que sentirás el agradecimiento fluir desde tu mismo cuerpo y espíritu.

Tips para llevar una vida más eco-friendly

Elimina el plástico. El plástico es uno de los materiales más dañinos para el medio ambiente y aunque actualmente grandes empresas emplean un tipo de plástico biodegradable para elaborar sus productos, muchas no lo hacen. Mi consejo es que empieces sustituyendo los envases de plástico por envases de vidrio –el acero inoxidable también es buena opción– y las bolsas plásticas por las de malla –para alimentos y frutas– o por bolsas de tela.

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Recicla. Mucho se ha hablado de reciclaje pero solo las sociedades avanzadas lo practican… Si necesitas motivación para empezar a hacerlo, solo imagina el impacto positivo que generaríamos si nos esforzáramos un poco más en separar nuestros desechos orgánicos de los inorgánicos más que solo aventar la basura a la papelera.

Opta por lo orgánico. Amiga, no sacrifiques lo perfecto de la creación de Dios por tu comodidad o la inmediatez que demanda el día a día. Mi consejo es que seas más consciente con tu cuerpo. Basta de comprar comida instantánea que va directo al microondas y, en la medida de tus posibilidades, compra alimentos orgánicos.

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Otra idea espectacular es animarte a crear tu propio huerto. Así dispondrás de vegetales frescos y, si no tienes suficiente espacio, puedes sembrar hierbas frescas en pequeños materos junto a una ventana; así podrás darle gusto a tus comidas de manera saludable, sin químicos ni preservantes de por medio.

Dile no a las prendas y accesorios de piel. No importa cuánto ames la moda, ningún ser vivo debería morir por simple vanidad. Así que si eres amante de las pieles, te invito a usar prendas elaboradas con materiales que la imitan. Se ven igual de bien y no le hacen daño a nadie.

Usa productos amigables. Procura leer más el empaque de lo que consumes y opta por adquirir productos biodegradables.

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Si eres mamá, anímate a usar pañales ecológicos y para esos días, la copa menstrual es una excelente alternativa para decirle adiós para siempre a las toallas sanitarias que –junto a los pañales desechables– ¡tanto contaminan!

Como humanos, la mejor forma de convivir en armonía con el planeta tierra es practicando un estilo de vida sostenible. ¡Anímate a hacerlo! Vale la pena el esfuerzo porque, después de todo, es el único hogar que tenemos y debemos cuidarlo.

#MujerInspírate

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