Mi experiencia me ha enseñado –a veces duramente– a prestarle mucha atención a las señales del día a día ante cada situación que vivimos. Mi madre, por su parte, me enseñó a ser muy astuta en los asuntos del corazón, de manera que pudiera identificar qué era amor y qué era un posible maltrato.

Durante los últimos meses, han llegado a mi consulta varias mujeres que expresan algún tipo de malestar en sus relaciones de pareja; dicen sentirse angustiadas, pocos queridas, insatisfechas y algunas, desdichadas.

Cuando indago más profundamente en ese malestar, sale a la luz una cantidad de hechos que prenden mis alarmas ante el maltrato, pues mencionan que sus parejas tienes ciertos comportamientos “anormales y fuera de lo común” que, desde hace tiempo, se han convertido en parte de la relación.

Algo que me sorprende y me inquieta dentro de mi quehacer es observar cómo estas mujeres –a pesar de sentirse tristes y saber en el fondo que recibir y permitir esos comportamientos está mal– minimizan el impacto y el significado de estos a meramente discusiones de pareja, como si los hechos aislados de maltrato fuera algo tan sencillo de tratar como discrepar por no saber a qué restaurante ir a cenar.

Llevarlas a la conciencia es uno de los procesos más complejos con los que me he encontrado dentro las terapias, pues son mujeres que suelen desvirtuar los hechos o no darle la importancia que requieren, algunas por evitar el dolor de la ruptura y otras por la falta de educación en respeto y dignidad hacia la mujer. Pero, ¿cuáles son esas conductas a las que debemos estar atentas para saber cuándo estamos de frente a algún tipo de maltrato?

El Violentómetro, es una iniciativa de la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género del Instituto Politécnico Nacional de México, que nos permite identificar aquellas conductas que no deben ser permitidas dentro de una relación de pareja y a las que debemos prestar atención a la primera señal para no dejar que pase el tiempo y suceda algo más grave.

 El Violentómetro se divide en tres grupos que expone de menor a mayor, las conductas que no podemos permitir ni dejar pasar, algunas de ellas son las siguientes:

violentómetro, señales de maltrato

Fuente: www.genero.ipn.mx

Si durante tu vida has vivido alguna de estas situaciones de maltrato, es importante que reflexiones en las razones por las que pudiste permitir que sucediera. Hacerlo te dará la oportunidad de reevaluar la forma en que te vinculas y construyes una relación de pareja.

Si, por el contrario, estás viviendo alguna de estas situaciones de maltrato, ¡por favor!, busca ayuda y comunícalo a alguien.

Guardar silencio es el camino directo a que sufras daños permanentes en tu salud emocional, física, mental o en tu integridad personal.

El silencio no es la solución y ¡eso no es amor!

Escrito por Estéfany Cardona. Psicóloga de profesión, amante de los animales y defensora de la libertad del sí mismo. Desde hace tres años trabaja en colegios ayudando a niños, adolescentes y a sus familias a aprender nuevas formas de comunicación y convivencia familiar. Estéfany ha dedicado su trabajo a promover la responsabilidad emocional y la toma de decisiones asertivas desde la psicoterapia individual y familiar.

#MujerInspírate

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